Autor:: José María Sánchez Osuna

Autor:: José María Sánchez Osuna
Mostrando entradas con la etiqueta Alcázar del Genil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alcázar del Genil. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de septiembre de 2016

ALCÁZAR DEL GENIL

Este palacio musulmán, construido por el rey almohade Al-Muntasir, se encuentra ubicado en el margen izquierdo del río Genil, muy cercano a la ermita de san Sebastián. Su edificación data de 1218, aunque posteriormente sería remodelado por Yusuf I de la dinastía nazarí, a mediados del siglo XV. El alcázar fue una almunia, donde se realizaban grandes recepciones a la vez que se empleaba para el disfrute de la familia real, así lo utilizó la princesa Aixa, madre de Boabdil, y el infante don Felipe, invitado del rey Al-hamar.
Tras la conquista de Granada, Aixa se lo vendió a los Reyes Católicos, para posteriormente pasar a ser propiedad de los duques de Gor que lo vendieron a mediados del siglo pasado al Estado. Actualmente, el Alcázar del Genil, es propiedad de la Junta de Andalucía, y en él se encuentra ubicada desde el 2006 la Fundación Francisco Ayala.
De su construcción original se conserva el pabellón central, habiéndosele incorporado durante el siglo XIX las construcciones laterales y el pórtico, bajo la supervisión del arquitecto Rafael Contreras. También cuenta con un entorno de patios y jardines que recuerda a los palacios persas, apreciándose naranjos, laureles, caquis, castaños, setos de arrayán y hierbas aromáticas.
El edificio original está cimentado sobre planta cuadrangular, disponiendo de  dos pequeñas alcobas (alhamías) situadas a ambos lados, a las que se accede por sendos arcos gemelos. 
Para acceder al interior de la planta principal, se hará a través de un arco de herradura apuntado que nos introducirá en una sala ricamente adornada con elementos geométricos, atauriques y lacería. Sobre las puertas y en todo su contorno aparecen  inscripciones en caracteres cúficos y cursivos de alabanzas a Alá y al rey que mandó su construcción.
Encima de las leyendas se aprecian un conjunto de dibujos geométricos y policromados, que envuelven cinco ventanas cubiertas de celosía  que facilitan  la luz al interior del edificio. El techo es de madera labrada y policromada, y en su centro se ve una piña de mocárabes, que principia otras tantas hasta llegar a las ventanas. La solería es de mármol, aunque en el pasado lo fuera de ladrillo y cerámica vidriada (almoferras). 
En el centro del conjunto se aprecia una fuente, que suministraba sus aguas a la gran alberca exterior, lugar de diversión y de espectáculos navales a escala, cantados por el  poeta Ibn Zamrak.